¿Qué hace el distrito del condado y qué queda para el técnico local?
El distrito de control de vectores trata a los avispones que anidan en el suelo. Un nido en un árbol o en una pared queda fuera de ese servicio y se atiende con un técnico local, que lo trata con otro método y con otro equipo.
El distrito de Contra Costa explica en su página de servicios que trata a los avispones de suelo, y que no atiende a los que anidan en un árbol o en un muro. Esa división es útil para el dueño de una casa, porque le dice a quién llamar según el lugar donde está el nido. Si el distrito no trata el caso, el técnico local lo toma desde el inicio.
En un caso de nido en el suelo, el técnico coordina con el servicio público si corresponde, y explica el paso siguiente al dueño. En un caso de nido en árbol o en pared, el técnico local hace la evaluación y el tratamiento. En ambos casos el dueño recibe la misma explicación clara sobre el riesgo y el método.
Lo importante es no esperar. Un nido crece con el tiempo, y el número de avispas puede aumentar bastante antes del otoño. Llamar pronto suele significar un tratamiento más simple, con menos avispas en el punto de trabajo.
¿Por qué el nido en el suelo no se trata con un aerosol de cocina?
Un aerosol aplicado a un hoyo sin protección puede hacer que las avispas salgan en masa hacia la persona que lo aplica. Por eso el tratamiento se hace con equipo y con la técnica que indica la etiqueta del producto.
Quien intenta tratar el nido solo suele hacerlo de noche, cuando las avispas están dentro, pero esa hora tampoco garantiza que todas estén en el nido. Algunas salen a cazar al día siguiente y encuentran a quien los trató. El riesgo no está solo en la picadura: también está en el susto de una caída desde una escalera o en el movimiento brusco de una persona que se aleja a toda prisa.
El técnico usa un producto registrado para ese fin, en la dosis y la forma que indica la etiqueta, y aplica el tratamiento de manera que el producto llegue al interior del nido. No se usan productos caseros, porque no están pensados para ese fin y pueden empeorar el caso.
Si un nido ya fue atacado y ha salido en masa, el técnico revisa primero que la zona esté libre de avispas antes de volver a entrar. Un jardín cerrado durante unas horas es mejor que un jardín ocupado por un enjambre furioso.
¿Qué puede hacer el dueño para que el nido no vuelva?
El dueño puede quitar las fuentes de comida, mantener el jardín cortado y revisar el suelo cada semana. Esas medidas no sustituyen al tratamiento, pero reducen la atracción y permiten ver un nido nuevo a tiempo.
Las avispas se sienten atraídas por la comida dulce, la carne y la basura sin tapa. Guarde las bebidas abiertas en la mesa de afuera, recoja la fruta caída del jardín y mantenga los contenedores de basura cerrados. Si tiene una compostera, no ponga carne ni restos muy dulces junto a un muro.
Revise el césped y el suelo al borde de los muros una vez por semana durante la temporada. Un hoyo pequeño, con actividad visible, es la señal temprana que más ayuda. Si ve uno, no lo toque ni le eche agua. Anote el lugar y llame.
Cuando corte el césped, empiece por el lado más alejado del nido visible y avance hacia él, con calzado cerrado. Si un nido ha sido tratado, deje un intervalo de unos días antes de volver a trabajar en esa zona, para que el técnico confirme que no quedan avispas activas.